El miércoles 13 de abril, tendrá lugar la entrega de los premios “Pan de la Solidaridad” que cada dos años entrega el Banco de Alimentos Medina Azahara a personas y entidades que se hayan distinguido por la labor desarrollada en su favor.
Fue en el 2007, cuando nuestra querida compañera voluntaria MARY FERNANDEZ, (q.e.p.d.), tuvo la idea de que en el Banco de Alimentos debería hacer algo especial para agradecer públicamente las ayudas que recibimos de nuestros colaboradores. La Junta Directiva acogió la idea y decidió crear lo que hemos dado en llamar “PREMIO PAN DE LA SOLIDARIDAD”, que venimos entregando cada dos años, a personas e Instituciones.
En esta edición de 2016, la Junta Directiva tomó el acuerdo de entregarlo al ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE CÓRDOBA, que, desde que tuvo conocimiento de la humanitaria labor que desarrolla el Banco de Alimentos, se solidarizó con la causa y quiso ayudar, con su fondo destinado a Obras Sociales, al mantenimiento de nuestro Banco de Alimentos, año tras año.

En D. José Luis Garrido, su Decano, siempre hemos encontrando al amigo dispuesto a colaborar en lo que se refiere a la ayuda al necesitado y hemos recibido palabras de elogio y de estímulo para seguir trabajando en nuestra tarea de ocuparnos por los demás. Siempre lo hizo, con gran interés y simpatía. Por todo esto, decidimos otorgar al Colegio de Abogados, que él dignamente preside, este sencillo Premio “Pan de la Solidaridad”, que le agracemos hayan aceptado.
Otorgar el mismo premio a nuestro compañero voluntario D. ANTONIO ESCRIBANO CASTILLA (q.e.p.d.), fallecido hace unos meses, que siempre fue para el Banco de Alimentos, uno de los más destacados voluntarios, dispuesto en todo momento a trabajar por toda persona necesitada que acudiera a nosotros solicitando ayuda.
Su mayor preocupación fue trabajar por los pobres, ya fuera desde su Cáritas Parroquial de San Basilio o del propio Banco de Alimentos.
Cuando se trataba de atender una necesidad de cualquier persona, Antonio siempre estaba dispuesto, para él no había día ni hora. Siempre decía vale y se ponía a trabajar, no ya solamente con la entrega de alimentos, sino en todo aquello que le solicitaran y él pudiera buscar. Antonio no sabía decir no, cuando de ayudar al hermano se trataba, y seguro que ahora, desde el Cielo, sigue intercediendo por los pobres.
El acto tendrá lugar, por cortesía e invitación de Bodegas Campos, en su Bodega de la calle lineros a las 20.30 horas