Gracias, gracias, gracias

Terminada la Gran Recogida 2017, solo quedan palabras de gratitud para el esfuerzo solidario desplegado en estos dos días.

Nada hubiera sido posible sin la generosidad de los cordobeses y cordobesas y mucho menos sin la inestimable colaboración de esos 3.000 voluntarios y voluntarias que dedicaron su tiempo y dedicación a atender en esos 150 establecientos colaboradores.

Nos ha parecido oportuno simbolizar esas generosidad en el testimionio de esta voluntaria valenciana, publicado en LASEXTANOTICIAS

Leonor fue beneficiaria del Banco de Alimentos, ahora como voluntaria manda un mensaje de esperanza: “Es muy fácil decirlo, pero de todo se sale”

En el día de la Gran Recogida de Alimentos se espera superar la cifra del año pasado de 22.000 toneladas o 22 millones de kilos. Son alimentos no perecederos y se pide, sobre todo, leches artificiales para bebés y pescado enlatado. Hay más de 100.000 voluntarios en todo el país.

Leonor, beneficiaria y voluntaria del banco de alimentos

María José es una de las miles de voluntarias que participan en la ‘Gran Recogida’ de Madrid. Conoce de primera mano las necesidades de quienes piden ayuda para comer. “O comías o pagabas… no podías hacer las dos cosas”, explica.

Un tiempo atrás, ella fue beneficiaria del Banco de Alimentos: “Lo más duro para mí fue llegar a la Iglesia y pedir ayuda a mi cura y decir: Gonzalo, necesito alimentos”.

Ahora, recuperada económicamente, devuelve la ayuda que un día le prestaron. Y se siente plena: “Te sientes bien. No sé como explicarlo, pero tu corazón se engrandece”.

Leonor también se siente satisfecha: “Feliz, me siento feliz. Sirvo para ayudar a gente como estaba yo“. Hace un tiempo recibió ayuda del Banco de Alimentos de Valencia. La comida era importante, el apoyo psicológico que encontró lo fue aún más.

“Cuando vine a pedir ayuda al Banco de Alimentos por primera vez, era una persona separada con dos hijos y vine a pedir ayuda porque no llegaba a fin de mes. Tenía para pagar la casa pero no para comer”, añade Leonor.

Dicen que es de buen nacido ser agradecido. Ahora colabora ordenando cajas, en la oficina o que haga falta. Y lanza un mensaje para los que están faltos de esperanza: “De todo se sale. Que es duro, es muy fácil decirlo, pero de todo se sale”.

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